dilluns, 17 de setembre de 2007

Barceloneta, playa global


La presión turística sobre el viejo barrio de pescadores trastoca su identidad


Con este titulo se ha publicado en la revista de La Vanguardia del domingo 16 de septiembre un artículo de Neus Martí que realiza las siguientes aseveraciones y comentarios


El reclamo irresistible de su ubicación ha convertido en los últimos años a la Barceloneta en la zona más codiciada de la ciudad. Primero fueron otros dos barrios con personalidad, el Born y el Raval, que en el camino se dejó incluso su antiguo nombre, y ahora le ha llegado el turno al viejo barrio marinero. El auténtico triángulo de oro de la ciudad, que siempre había sido un vecindario de pescadores, obreros y estibadores, se está convirtiendo a pasos agigantados en una especie de Santa Mónica californiana
Somos un barrio de pescadores y nos quieren convertir en un barrio de ricos, asegura Bárbara, 80 años, que junto a dos de sus vecinas de la calle de la Sal…dicen “antes, los de la ciudad no querían venir… y ahora vienen todos y nos quieren echar”

Disneyneta

Muchos vecinos denuncian una excesiva dedicación al turismo y la llaman con sorna, Disneyneta
La Presidenta de la asociación vecinal más combativa, la de l’Ostia, Emiliona, para los vecinos, cuestiona los planes del consistorio: “Para los políticos, el modelo de lo que tiene que ser el barrio en el futuro está claro. Quieren hacer de esto un parque temático, y nosotros, los figurantes”
Lo que levanta ampollas es el plan de ascensores, un faraónico proyecto destinado a paliar los problemas de movilidad de la gente mayor que afectará a 5.000 viviendas.
Como los ascensores no caben, se sacrificarán algunos pisos de cada edificio para hacerle hueco, lo que para algunos supondrá tener que costearse las obras, y para otros, dejar el barrio.
Tampoco el alquiler es fácil desde que aparecieron los apartamentos turísticos. Un piso genera aquí unos 700 euros al mes con un alquiler de los convencionales, pero los beneficios se multiplican por cinco si se alquila por días o semanas. El resultado, denuncian los vecinos, es que la zona se está convirtiendo en un hotel gigante a costa de echar a los residentes. Hay cerca 300 pisos turísticos en el barrio, la inmensa mayoría en negro..
Antonio convive, en un edificio de Almirall Cervera, con dos de esto pisos “Llegan de fiesta de madrugada y muchas veces intentan abrir nuestra puerta, porque se confunden o están borrachos”
Josep Mª es uno de los vecinos que se ha ido a vivir fuera,… que lleva uno de los bares con más solera del barrio, La Cova Fumada… sobre todo hecha de menos la pista descubierta que había en la plaza del mercado y que acaba de pasar a la historia.

Voces favorables al cambio

Otro enamorado del barrio es Jaume, propietario del popular Jai-ca… Piensa que se vive un momento de trasformación “no traumática”, porque “los que han venido y están pagando por un piso las burradas que se piden ahora lo han hecho precisamente porque les gusta la vida de barrio… Eso es bueno para todos, aparte de que tienen el mismo derecho que nosotros de disfrutar del barrio
Para María Jesús una historiadora que ha vivido aquí siempre… “La transformación no tiene que ser mala. Para algunos es la oportunidad del siglo, y para otros, el Apocalipsis. Hay que encontrar el equilibrio, modernizar la Barceloneta sin cargarse su historia y su personalidad, aunque reconoce que se trata de un proceso que genera interrogantes.…”