dijous, 12 de novembre de 2009

El Ayuntamiento de Barcelona gastó miles de euros en informes de dudosa utilidad

En el Ayuntamiento de Barcelona, bajo el epígrafe de informes y estudios técnicos (código 227/06), cabe prácticamente todo. Se trata de un gran cajón de sastre con capacidad para contener todo tipo de estudios encargados a empresas o personas sin vinculación profesional directa con la administración municipal. La gran mayoría de ellos son impecables y muchos hasta resultan necesarios, imprescindibles para definir un proyecto o para que el Ayuntamiento dé respuesta a las demandas cada vez más numerosas, complejas y sofisticadas a las que han de hacer frente los gestores de la institución.

Sin embargo, en algunos casos el encargo de estos trabajos levanta un tufo de sospecha sobre su utilidad, sobre la calidad y seriedad de sus contenidos o sobre los destinatarios de tanta generosidad por parte del Ayuntamiento barcelonés a la hora de pagar a quienes colaboran de forma estable o esporádica con la Casa Gran de la capital catalana. Es entonces cuando el cajón de sastre de los informes municipales se convierte en un auténtico cajón desastre que, en tiempos de crisis, pone en entredicho la eficacia de los gestores de lo público para administrar unos recursos que siempre, y ahora más que nunca, son escasos.

La revisión que de los estudios e informes correspondientes al 2008 está realizando estos días el grupo de CiU, igual que la que en fechas anteriores efectuó el del PP, confirma un uso discrecional y abusivo en el Ayuntamiento de esta práctica común a todas las administraciones, sin excepción de color político. La lista de trabajos entregada a la oposición indica la presencia de más de un millar de expedientes valorados en 11,5 millones de euros. Sin embargo, del análisis de las cuentas municipales del año pasado que ha llevado a cabo el grupo de CiU se desprende que el Ayuntamiento gastó en informes y estudios técnicos 13,4 millones.

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1 comentari:

Anònim ha dit...

És curiós veure com es gasten els polítics els diners dels altres. Com no paguen ells, no tenen cap mirament a l’hora de demanar informes sobre l’impacte de Polònia sobre la seva figura (12.000 euros).

Potser més endavant voldran saber si el clima els afecta la seva caspa. Creia que eren psicològicament forts, però veig que en el fons són molt dèbils i vulnerables. I si és així, que es fiquin al cap que ens impacta més veure com malgasten diners, que no que utilitzin la sorna.