dissabte, 21 de novembre de 2009

SI YO FUESE ISABEL MARTÍ

LA VANGUARDIA, 29/10/2009
(POR QUIM MONZÓ)


Si yo fuese Isabel Martí, la editora de La Campana, hoy mismo enviaría un jamón a Bartomeu Muñoz, alcalde de Santa Coloma de Gramenet. Y otro a Lluís Prenafeta, y otro a Macià Alavedra. Tres jamones, uno por barba. Y una caja de fartons a Francisco Camps. Y un peine para bigotes al Bigotes. En el Portal de l'Àngel había una tienda de peines y cepillos, preciosa, frente al ya inexistente cine París y la hace décadas inexistente librería Porter. Creo que también cerró, porque, si no me falla la memoria, la última vez que pasé por delante vi un letrero que lo anunciaba. Pero, vaya, maravillas similares las puede encontrar en la Ganiveteria Roca, en la plaza del Pi. Anteayer compré ahí dos peines de carbono, italianos y antiestáticos, espléndidos.
Si yo fuese Isabel Martí, además de los regalos antes reseñados, enviaría otros. A José Zaragoza, un paquete de turrones Planelles Donat por decir, en referencia al alcalde de Santa Coloma, que "Barto Muñoz es una buena persona". (O sea: que en la intimidad ¡lo llaman Barto!). A Montilla, una suscripción de por vida a El Jueves, por decir: "No todos los políticos somos iguales" y rematarlo diciendo que "la política dignifica al país". Recapacito y una suscripción de por vida a El Jueves me parece poco. Le regalaría una suscripción de por vida a El Jueves y un lote de calcetines Molfort's. ¿Y a Jordi Pujol? A Pujol -y a Agustí Colomines, presidente de la Trias Fargas-, una cesta navideña a cada uno, por decir (hace semanas Colomines y esta semana Pujol) que si los otros empiezan a sacar trapos sucios, ellos tirarían de la manta. Para ser precisos, Colomines amenazó con "tirar de la manta, poner al país en crisis y convertir esto en Italia". En referencia al financiamiento de los partidos, Pujol dijo: "Si entramos en ese asunto nos haremos mucho daño". Explicó también que si se ponen en ese plan acabarán todos "apestando un poco".
Todos esos regalos -y muchos más- enviaría en señal de agradecimiento si yo fuese Isabel Martí, porque la muy puñetera acaba de publicar el libro "Breu història de la corrupció", de Carlo Alberto Brioschi (en una traducció excelente de Anna Casassas) y la promoción que entre todos le están haciendo pasará a la historia. Publicando "Breu història de la corrupció" precisamente esta semana, ha dado en la diana. Es un libro que detalla,con rigor y soltura, la historia apasionante de los sobornos, los tráficos de influencias, las prevaricaciones, los desfalcos, las comisiones... Desde Babilonia hasta nuestros días. Lleva prólogo de Francesc Sanuy y cita inicial de Stanislaw J. Lec: "Tenia la consciència neta. No l'havia fet servir mai". Es una lectura deliciosa, purificante e imprescindible para todol aquel que, tras cerrar el libro, quiera luego levantar la cabeza y contemplar -desde una perspectiva más erudita- la poza de mierda en la que chapotean muchos de nuestros egregios conciudadanos.

Article aportat per VEI