dilluns, 2 de novembre de 2009

LA NUEVA POSTAL (POR RAMON SUÑÉ Y LUIS BENVENUTY)

LA VANGUARDIA, 01/10/2009

EL HOTEL W ABRE HOY SUS PUERTAS CON EL EDIFICIO VELA, REFERENCIA DEL LITORAL BARCELONÉS (TERCERA PARTE)

El nuevo protagonista del skyline barcelonés también despierta admiración. El arquitecto Josep Oliva Casas apunta que la del Vela es una imagen especial. "Tiene carácter. Es diferente. Falta ver cuál será su relación con la Barceloneta y la ciudad, si se convierte en un elemento autista al que vienen y van turistas o si la ciudadanía lo acepta y termina haciéndolo un icono propio. Es una incógnita. Muchos vecinos se oponen, pero los vecinos no siempre tienen la razón, y la ley de costas debe de tener matizaciones".

"Me parece una obra muy respetable -añade Josep Ribas, arquitecto y urbanista-. No puede negarse que su ubicación es polémica. Parece que la Autoridad Portuaria no ha terminado de entender el urbanismo de Barcelona, pero arquitectónicamente hablando es una reinterpretación muy interesante de otros trabajos, una reinterpretación con muchos méritos y un buen uso de la tecnología. Aunque prefiero la Terminal 1 del aeropuerto, que también es de Bofill".

La arquitecta Benedetta Tagliabue cree que aún es pronto para aventurar si el W se integrará o no en Barcelona. "Los edificios altos son cada vez más habituales en la ciudad, pero aún nos estamos acostumbrando a ellos", dice. "El problema de éste es que es una solución de compromiso porque Bofill lo ideó para que fuera más alto. Así que su silueta es mucho menos esbelta".

Para el arquitecto Antoni Poch, como Roig, Brau y Navarro, el diseño se antoja poco sostenible. "Hacer un edificio de cristal en nuestro clima implica un gasto innecesario en aire acondicionado. La idea está muy bien en Inglaterra, pero aquí hubiera sido más sostenible defenderse del sol con brisoleis, librillos, aleros,...".

Article aportat per VEI