dimarts, 17 de juny de 2008

BCN WEEK (Nº 53, OCTUBRE 2007)

V.E.I
VÍCTIMA
ESPECULACIÓN
INMOBILIARIA


EL BICING -SEGUNDA PARTE- (MONTSERRAT PONS)

2- ALTERNATIVAS

La propia contra-cultura de BCN sigue viva con propuestas como las originadas en el proyecto "bicicleta blanca". La Recicleta era una tienda de bicicletas que se encargaba de reciclar partes usadas. Sus bicis eran probablemente las más baratas de la ciudad -incluso a veces eran gratuitas-. Más que un negocio, La Recicleta era una labor de amor: los/as simpatizantes de las bicicletas pasaban muchas horas entre las piezas recicladas, intentando encajarlas para obtener una bicicleta; los niños/as del barrio siempre estaban por allí esperando obtener ayuda gratuita para reparar o preparar sus bicicletas. Era como un laboratorio de "hackers", pero con mecánicos de bicis en puesto de programadores. Pero, desgraciadamente, La Recicleta no encajaba dentro de este nuevo escenario en BCN. Carecía de algunas licencias; estaba situada en un almacén okupado. Así que hace unos pocos meses la tienda recibió la visita de unas personas del ayuntamiento. Les dijeron que si no cerraban podían sancionarles con unas multas muy elevadas, y al final decidieron cerrar el local. La Opera, un centro social okupado en L' Hospitalet, también tenía una tienda gratuita que utilizaba material reciclado, el cual fue por supuesto desalojado. Y Can Masdeu, otro espacio altamente visible en Nou Barris, está también bajo amenaza de desalojo.

Una persona que pertenecía a La Recicleta me preguntó lo siguiente: "¿Te has imaginado alguna vez lo que pasa con las bicicletas que el ayuntamiento confisca? Las que están mal aparcadas, las que se encuentran en la calle, las que pertenecen a propietarios/as que se niegan a pagar las multas... En otras ciudades, si una bicicleta está confiscada en el depósito durante un año pasa a ser subastada". La gente de La Recicleta, con sus intereses enfocados al reciclaje de bicicletas, intentaron averiguarlo. Y se enteraron de que miles de bicis confiscadas por el ayuntamiento son enviadas al chatarrero para ser recicladas en metal.

¿Qué hace a Barcelona ser una ciudad "progresiva"? Sus habitantes, con sus innumerables propuestas creativas y de bajo coste. A la gente se le debe incentivar y darle las herramientas necesarias para resolver sus propios problemas de transporte, en consonancia con sus preocupaciones medioambientales. Subcontratando -supuestamente- soluciones medioambientales a empresas multinacionales (como Clear Channel) se está arrebatando la solución del problema a quien la tiene, la propia ciudadanía. Además de promover el uso de la bicicleta como algo pasivo -sin poder modificarla ni arreglarla cuando a ti te apetezca- y suministrar su servicio como casi todo, de la mano de los grandes capitales y la sofisticada burocracia. A la vez que ofrece una solución floja a los poseedores de tarjetas de crédito, el ayuntamiento está haciendo la vida imposible a los ciclistas y no está resolviendo la carencia de infraestructuras que padece esta ciudad.

El ayuntamiento tendría que haber apoyado más a las tendencias existentes en referencia al uso de la bicicleta -que son más ecológicas seguro- que no haber luchado contra ellas, borrándolas del mapa y sustituyéndolas por ecologismo artificial. Odio al Bicing, no es que no crea que BCN deba tener un proyecto público de bicicletas. Estoy ansiosa para que se haga, pero pienso que el Bicing personifica el ecologismo "progre" y la hipocresía que engloba a la marca Barcelona.