dimecres, 16 de juny del 2010

“YA NO TIENES NI DÓNDE CAERTE MUERTO”

STAR Nº 45 (1974-1979)

(POR LAURA CONY)

CUARTA PARTE

“Ahora se lo enseño”, y abrió una puerta que daba a una especie de terraza en pendiente de 90 grados. Si no querías despeñarte tenías que mantenerte pegada al suelo y, para más seguridad, con una cuerda atada a la cintura. El baño, que muy bien hubiera podido confundirse con una caja de cerillas, estaba situado estratégicamente en el extremo noroeste de aquella magnífica azotea, exactamente al lado de una jaula inmensa de palomas que el vecino amaestraba y criaba por afición. No recuerdo que excusa utilizamos, pero teníamos un buen montón de ellas a nuestra disposición y todas muy aceptables. Mientras hacíamos rappel en dirección a la calle, recordamos, no sin cierto morbo, una frase de la bola aquélla que se nos había clavado en el corazón:

“Esto pintadito y arregladito quedaría muy mono” (¿Cómo puede descararse tanto la gente, y sin sonrojarse?)

Quedaban ya dos días únicamente y las perspectivas de conseguir lo que anhelábamos eran tan negras como una milla de hulla. Desesperada, dispuesta a agotar todas las posibilidades, recurro a un amigo mío, cuya abuela tuvo el buen acierto de morirse y dejarle dos pisos en herencia. El tipo suena muy agradable y dulce por teléfono, quedamos en ir a visitar el apartamento que él no ocupa. El piso, a pesar de no tener mucha luz, está bien montado, y con un poco de vocación, podría llegar incluso a gustarnos. Ahora que, por cinco mil pelas cada una, todo y siendo amigas, podría tener al menos instalado el hilo musical. Como no tenemos demasiadas alternativas decidimos aceptar aquel “favor” mientras no encontráramos nada más. Pero en el momento en el que todo había quedado atado y bien atado, irrumpe en la casa un torbellino de personas, la mayoría sudacas, que empiezan a besarnos y a abrazarnos. Al notar la extrañeza que ha causado en nosotras aquel despliegue de fuerzas, nos suelta:

“Ah, ¿no os lo había dicho? Estos chicos viven aquí de momento, de manera temporal, ¿me entiendes? Seguramente hasta la semana próxima (todos sabemos lo que significa para los sudacas la semana próxima, a saber, tres años después). Supongo que no habrá ningún problema por que compartáis piso con ellos por siete días”.

Problemas habían miles, pero no me atreví a mencionarlos delante de toda aquella representación sudamericana, no por cortesía ni por timidez, sino debido a su elevado número. Todo el resto de la tarde y parte de la noche estuve cagando hostias. ¿Qué pasa con los “amigos” cuando hay dinero de por medio? Los negocios y los amigos han de ir separados, si no quieres perder los amigos.

El plazo expira mañana y, de momento, todo sigue igual. Con la excepción de que Anna se ha venido a vivir conmigo. Hemos decidido ocupar el piso hasta que vengan los uniformes y nos hagan evacuar por la fuerza. Otra solución, si llegara este caso, sería la de abrir una suscripción popular. En este caso, ¿contribuirías?


Article aportat per VEI