Existe, tras de cada iniciativa en materia urbanizadora, una doctrina relativa a lo que se quiere que suceda o que no suceda en ella, a qué tipo de acontecimientos se pretende propiciar o evitar a toda costa.
Manuel Delgado
En la noche del Sabado 13 de Septiembre sobre la 1 de la noche 4 hombres en actitud provocadoramerodearon por los alrededores de la Casa del Aire, situada en el granadino barrio del Albayzin(para conocer de cerca el conflicto visita www.casadelaire.org, todavía en construcción).Estuvieron aporreandoy pegando patadas a la puerta de esta casa de vecinos.
Esta provocación proviene, como no podía ser de otra manera, de la inmobiliaria EDIVARA- SOL que hace tres años compró este inmueble con sus vecinos dentro y desde entonces lleva intentado echarlos por diferentes medios. Esta provocación sin duda responde a la reanudación de la campaña que la Casa del Aire lleva tiempo haciendo contra esta inmobiliaria y contra la especulación. Los señores de EDIVARA- SOL, asustaviejas y chupasangres de profesión, no acaban de entender que el día que compraron este edificio cometieron un grave error, en este edificio no hay viejas que asustar y si muchas vecinas yvecinos dispuestos a dejarse la piel defendiéndola. Ya estamos cansados de ver como está gentuza echa a los vecinos de este barrio para llenar más sus billeteras.
A pesar de que lo sucedido es una pequeña provocación, que no intimida a nadie,no vamos a quedarnos quietos. Sin embargo, y por el bien de todos, esperamos que estás intimidaciones no vayan a más, si se repiten habrá que demostrarles que no solo no intimidan sino que su actitud solo provoca más ganas de luchar contra la aberración que está sucediendo en este barrio.
Por ello invitamos a todos las personas y asociaciones, de Granada, el Estado y el resto del mundo,que apoyan la lucha de los vecinos de la Casa del Aire a mostrar a estos “señores” el rechazo a sus amenazas; a través, si el problema no va a más, del teléfono o el fax.
¡Hola grumete! ¿Qué me cuentas? Sacándonos de encima la falsa nostalgia de los guiris, hemos conseguido hablar con los viejos gruñones del barrio. Esta gente está viviendo una rápida evolución que ha dejado a algunos de ellos totalmente en fuera de juego. Las preguntas que se les hicieron fueron las siguientes:
A) ¿Cómo era La Barceloneta hace 10 años?
B) ¿Cómo será La Barceloneta dentro de 10 años?
5- Santiago, unos 40 años. Limpiador de playas en verano y pescador el resto del año.
PASADO: Yo estaba aquí; mi prima estaba allí (señala a una mujer increíblemente pequeña detrás de la barra, la cual no reacciona). ¡Ella es una luchadora! (la mujer sigue todavía sin reaccionar).
¿Cómo era hace diez años? La Barceloneta era mucho más familiar, había un sentimiento de barrio más enraizado en sus calles. A pesar de que el nivel de vida fuera más bajo -la vida era más dura-, creo que estábamos mejor antes.
Había un puerto aquí antes de las olimpiadas de 1992 y las posteriores intervenciones alrededor de esa época. Existía un número mayor de personas trabajando en sectores relacionados con el mar. Después de 1992, la gente que estaba viviendo aquí empezó a cambiar, a encontrar trabajo en otras zonas y sectores. Pero supongo que hace 10 años todavía teníamos en La Barceloneta a mucha gente viviendo en el barrio de esa generación. Una generación de personas que trabajaba en el barrio en sectores relacionados con el mar, y además vivía en él y había nacido en La Barceloneta.
FUTURO: Tal como lo veo actualmente, vendrá más gente a vivir aquí de fuera del barrio. Juventud principalmente, y eso es una buena noticia.
Desgraciadamente, la gente que previamente vivía de los oficios tradicionales tendrá que trasladarse a otras zonas para encontrar trabajo. Sin embargo, no creo que estos cambios vayan para mal. Dentro de diez años, el bar de mi prima estará aquí, y yo también estaré viviendo aquí, si puedo.
6- Propietario/a de una panadería. Unos 45 años.
PASADO: He estado trabajando en esta panadería desde que tenía 14 años. Entonces todo era muy diferente a ahora. Incluso hace 7 años, La Barceloneta era como una familia. En la planta baja de cada edificio la gente dejaba la puerta de su casa abierta. La gente abría sus casas a la calle, al resto del barrio. Ya te lo digo, todo era mucho más cómodo, más tranquilo.
FUTURO: Nos van a echar a todos/as fuera. He escuchado que van a aplicar nuevas leyes respecto a la disponibilidad de tener ascensor en los pisos. Va a haber más personas de fuera del barrio que de La Barceloneta viviendo aquí, estoy seguro/a. También tendremos moros, sudacas. Gente que no viene a trabajar, gente que vive de los robos. Habrá más mierda en las calles, al igual que drogas. Los niños/as tendrán miedo a salir y jugar en las calles. Pero en diez años espero estar aquí: tengo un negocio y me gusta el barrio.
7- Anciano, sobre los 75 años. Sentado a las afueras del mercado, mirando a las chicas.
- ¿Te las follarías? (me dice mientras está mirando a una joven).
- ¿Lo harías? (respondo yo).
- Mira este pequeño gilipollas (me dice).
- ¿Estabas aquí hace diez años?
- Llevo aquí cincuenta años. Hace diez años... déjame pensar. No había moros, ni negros. Ninguno de ellos. ¿Me vais a pagar por la entrevista?
- No.
- Bastardos.
- ¿Qué más?
- Podías ir al mercado, la comida era mucho más barata. Todo era mucho más barato, hasta los pisos. Antes pagabas 15 millones de pesetas por uno (100.000$), ahora pagas 50 (300.000 $).
- ¿Cómo ves el futuro?
- Habrán acabado con todo el barrio. Van a construir un montón de apartamentos al lado del mar. Costarán una fortuna, lo juro. Voy a seguir en La Barceloneta. Y habrá gente follando aquí, en la plaza fuera del mercado. Desparramados por el suelo.
"Escric aquestes pàgines per fer públic que he expropiat 492.000 euros a 39 entitats bancàries a través de 69 operacions de crèdits. Incloent interessos de demora, la xifra actual del deute és de més de 500.000 euros que no pagaré".Llegir historia
Aquest és el començament del text que inclouen les pàgines centrals de la publicació "Crisi", que avui distribuirà 200.000 exemplars per molt diversos llocs des Països Catalans. La publicació denuncia la crisi, qui en són els culpables i despulla el sistema que patim de dalt a baix.
La Barceloneta està més esvalotada del que és habitual i alguns comerciants d'aquest barri han recorregut a Xavier Trias, que l'altre dia hi va anar a fer una volta. Algú, des d'un balcó, li va preguntar a crits si s'havia equivocat, però Trias no el va sentir. Al veí el va estranyar la presència del polític perquè normalment aquestes visites només es produeixen els dies de festa major o d'inauguracions. Hi ha més emprenyament de l'habitual a la Barceloneta i alguns comerciants van amenaçar d'organitzar patrulles de vigilància aquesta setmana si l'autoritat no acaba amb les coses de l'incivisme turístic, és a dir, amb els que passen d'hotels o pensions i es pixen, caguen, emborratxen i dormen a la porta de casa teva. Són els beneficiats per l'Evangeli Barceloní de la Tolerància. Paco López és fill de la Barceloneta i un dels seus divulgadors més populars. El Paco, que és qui té totes les fotografies històriques del barri, s'ha fet una fama gràcies a cert naufragi que ell situa a les costes finlandeses i del qual es va salvar, sempre segons el relat del nostre antic mariner, perquè durant la lluita contra la mar no parava de fotre-li a l'ampolla de Terry. Les històries de naufragis són així i no convé analitzar-les gaire. El Paco ven fotos del barri i el defensa, però a vegades el guanya la literatura o el cinema i explica coses que fan emprenyar d'altres fills del barri que em truquen i em diuen: "El Paco és el Paco. El Paco explica que fa anys els xavals del barri fèiem de tot per unes monedes, fins i tot ensenyar el cul al port. I això és mentida". És a dir, que per sortir de dubtes me'n vaig a veure el meu amic Vicenç Forner, el Príncep de la Barceloneta, que m'explica el que ja sabia, que ell no va ensenyar mai el cul. Amb les coses importants no s'hi juga. "El que fèiem era agafar les monedes de deu cèntims que alguns ens tiraven al moll de Llevant. I d'això en dèiem Qui me'n tira deu? Però d'ensenyar el cul, res de res. Érem i som de la Barceloneta. Ens llan- çàvem a l'aigua amb banyador." El Príncep em demana que recordi al nostre alcalde això: "El turista no vota."
Article d'Arturo San Agustín publicat en el Periódico
La presidenta de la Asociación de Vecinos de l´Òstia de la Barceloneta, Emilia Llorca, calificó ayer de «fascista y muy peligrosa» la advertencia del presidente de la Asociación de Comerciantes del barrio, Pietro Ferrari, de organizar patrullas vecinales de vigilancia si el Ayuntamiento no actúa contra los indigentes y nómadas instalados en el barrio o no contacta con los comerciantes antes de hoy.
En declaraciones a Ep, Llorca aseguró que su asociación no apoyará la iniciativa de Ferrari, anunciada el viernes en una visita al barrio del presidente de CiU, Xavier Trias, y consideró que «no se puede hablar en nombre de todos», al opinar que Ferrari representa a los comerciantes, pero no a los vecinos.
«¿Qué pasará si alguien se pone «chulo», tanto por una parte como por otra?», se preguntó Llorca, que alertó de que la situación «puede descontrolarse». Aunque compartió la exigencia de Ferrari de que el Ayuntamiento debe establecer medidas, «salir a la calle es muy peligroso».
Comerciantes
Pese a entender la postura de los comerciantes, afirmó que no se puede «criminalizar» a los indigentes y los denominados «nómadas», ya que «no todos son agresivos». Sin embargo, la concejal del distrito de Ciutat Vella, Itziar González, sí indicó en una entrevista que la veintena de nómadas acampados en plazas, parques y playas del barrio se organizan de forma «tribal» y son «muy agresivos».
En todo caso, Llorca añadió que aunque las medidas policiales son necesarias, deben acompañarse de importantes mejoras sociales para tratar estos casos, que «se repiten cada verano». Llorca reconoció que no existe diálogo entre su asociación de vecinos y la de los comerciantes del barrio, a los que acusó de querer «un barrio pijo» cuando la Barceloneta «siempre ha sido un barrio de trabajadores».
Ahora, que llegó el invierno, ¿debe la hormiguita Estado alimentar a la cigarra inmobiliaria? ¿Deben pagar con sus impuestos las familias, las mismas que ya sufren las hipotecas, los errores provocados por la voracidad inconsciente de los que dispararon los precios de los pisos durante la burbuja? ¿Se merece el ladrillo tanta clemencia? Sin duda, los empresarios del yate y el avión privado no. Pero, ¿y sus escudos humanos? ¿Y sus trabajadores y demás víctimas colaterales?
El dilema no es sólo moral, también técnico: ¿sirve de algo mantener artificialmente con vida al ladrillo en un país donde la especulación inmobiliaria ha dejado cientos de miles de casas vacías y un litoral adosado? Obviamente, a largo plazo no. Pero, ¿se merece el ladrillo una muerte digna, lo menos dolorosa posible, aunque sólo sea por el bien del resto de la economía? Llegir article