


Existe, tras de cada iniciativa en materia urbanizadora, una doctrina relativa a lo que se quiere que suceda o que no suceda en ella, a qué tipo de acontecimientos se pretende propiciar o evitar a toda costa. Manuel Delgado
La pau social a Ciutat Vella, que ja era fràgil, s'ha acabat. La dimissió d'Itziar González i l'entrada de Carles Martí com a regidor d'aquest districte, càrrec que ja havia ocupat en l'anterior mandat, ha aixecat totes les alarmes entre els veïns, que interpreten que Martí pretén desenterrar projectes polèmics que ja es donaven per descartats. Per això els veïns prometen guerra en temes com l'hotel del Palau de la Música o un virtual retorn del pla d'ascensors de la Barceloneta.
En projectes als quals es van oposar a capa i espasa, com el pla d'ascensors de la Barceloneta o l'hotel del Palau de la Música, ara els veïns veuen indicis que l'arribada de Carles Martí al districte de Ciutat Vella els està desenterrant. Per això han encès totes les alarmes. Ahir, en una roda de premsa conjunta de diferents entitats veïnals, van acusar el nou regidor de voler tornar a impulsar el pla d'ascensors i el controvertit hotel del Palau. El districte i el mateix Martí ho neguen reiteradament, però els veïns no se'n refien, segurament escarmentats per les fortes discrepàncies que ja havien mantingut amb ell en el seu anterior mandat com a regidor de Ciutat Vella. De fet, i després de l'audiència pública que es va fer abans d'ahir al districte, els veïns van acusar Martí de gastar unes maneres «insolents».
Sobre l'hotel del Palau, en l'audiència pública Martí va remarcar que aquest projecte no es farà. Ja en el seu primer ple, havia assenyalat que aquest mes s'iniciava la revisió del planejament per aconseguir, a través d'una argúcia legal, que el promotor no el pugui tirar endavant. Els veïns no se'l creuen, i ahir tornaven a denunciar que l'Ajuntament vol propiciar aquest hotel. «Sembla que s'ha tornat a aixecar la veda», es va queixar Maria Mas, de l'Associació de Veïns del Casc Antic. Un altre hotel que preocupa és el que es farà a Drassanes. Els veïns consideren que s'ha desencallat amb l'arribada de Martí, per bé que el districte afirma que ja estava previst de molt abans, en l'època de l'anterior regidora, Itziar González, que hi estava d'acord, i que ara se n'ha fet un tràmit més.
Des de la plataforma en defensa de la Barceloneta i l'associació de veïns l'Òstia, Gala Pin va acusar Martí de voler desenterrar el pla d'ascensors en la redacció d'un text refós de planejament per al barri. El districte ho nega, dient que el «pla d'ascensors» continua com ja estava en aquest mandat, és a dir, que és voluntari per a les comunitats de propietaris que s'hi acullin. El districte també precisa que aquest planejament unirà els diferents textos d'urbanisme de la Barceloneta i que dotarà de norma un tram –des d'Almirall Cervera fins a la plaça de Mar– ara faltat de regulació.
(POR LAURA CONY) PRIMERA PARTE Sobrevivir a esta enorme ola de violencia que nos invade
STAR Nº 45 (1974-1979)
Sobrevivir a esta enorme ola de violencia que nos invade resultaría difícil incluso para el llorado Bruce Lee. No, no bromeo. La gente cuando se atreve a salir a la calle, lo hace con las manos metidas en los bolsillos, la vista fija en el suelo y moviendo las piernas a velocidad astrales. ¿Y en los semáforos? ¿Te has parado a observar alguna vez las personas de tu alrededor cuando la luz roja está encendida? Sus caras están pálidas y ladean nerviosamente la cabeza de derecha a izquierda de manera sistemática y acompasada. No intentes, entonces, por nada del mundo, acercarte a cualquiera de ellas y pedirle la hora, porque o te harían saltar las caries de un puñetazo o bien caerían redondas al suelo. Y no te creas, en el autobús tampoco estás a salvo. ¿Quién no te asegura que aquella señora no sacará de entre las lechugas una pistola calibre 22 y te la hundirá 14 cm. entre las costillas? ¿O que aquel anciano colgado de la barra, aprovechando un frenazo brusco, no te clavará una navaja en el vientre? Y esos enjambres de niños en edad escolar, ¿cómo puedes tener la certeza de que no tienen ningún complejo de Edipo que sublimar?
Sí, ha llegado el temible momento en que aventurarse por la ciudad, sin la protección de un par de guardaespaldas, es una proeza increíble. Yo, por mi parte, cuando me veo obligada a abandonar mi guarida, piso el asfalto igual que si tras de mí viniera una manada de coyotes hambrientos. Y cuando estoy de nuevo en casa, construyo barricadas que dispongo estratégicamente en todos los puntos de acceso del apartamento. En el último de los casos lo único que podrían apalancarse sería la alfombra de la entrada en la que irónicamente se puede leer: Bienvenidos y que, de hecho, tampoco me importaría mucho, porque es un bodrio declarado. Luego, me hundo en un sillón, situado en el rincón más oscuro y ni siquiera me muevo de allí para sacar el disco cuando éste tiene una o más canciones rayadas.
El teléfono hace ya mucho tiempo que sólo lo descuelgo para llamar al 093. Me doy cuenta de que estoy acabada, al borde de la neurastenia. Presiento que mi fin está próximo y que de seguir así pronto voy a dar trabajo a los sepultureros. La paranoia ciudadana me empuja. Antes sí que era distinto. Cuando salías de noche y sola, más o menos ya podías imaginar lo que iba a sucederte: una magreada superficial, un par de tipos pelmas que se ponían pesados para que les acompañaras a beber unas copas y que no te dejaban en paz hasta que besabas sus labios empapados en alcohol, o incluso si me apuras mucho, una violación. Pero la cosa no pasaba de aquí: sin embargo las tradiciones se pierden y ya nadie se fija en ti, sino en tu bolso o en tu grupo sanguíneo. Realmente, hoy en día la sangre priva mucho. Está en la primera plana de todos los periódicos y en cada minuto de la vida diaria. Por si esto no fuera suficiente para que una decidiera morirse por su cuenta y riesgo, hace una semana se presentó en mi piso el procurador del inmueble.
El buen hombre me comunicó que iban a instalar un portero automático. Hasta aquí nada que objetar. Pero el señor sigue, cada vecino deberá pagar treinta mil pelas en efectivo y en el plazo de siete días. Y lo peor de todo esto es que te suelta estas barbaridades con una sonrisa en la boca. ¿Cómo puedes desfigurar la cara a alguien si te muestra las encías en su totalidad? Arguyo tontamente que esto no figuraba en el contrato y que además resulta anticonstitucional. Todos mis intentos fueron inútiles. Es imposible vencer a un procurador que además mide dos metros más que tú, de ancho y de alto. Completamente imposible. Intento formar una coalición con los vecinos, pero mi proyecto resulta fallido. La psicosis de pánico ha invadido a todos mis compañeros de desdicha e infortunio, ilusamente creen que con un portero automático estarán más protegidos.
Article aportat per VEI
Este mes hablaremos del Pla d'Usos. No es un tema muy popular, pero sí muy importante por cómo afecta al barrio. El Pla d'Usos es el que regula los establecimientos de concurrencia pública, es decir, regula las licencias que se dan a todos los comercios que NO son comercios de proximidad: hoteles, restaurantes, apartamentos turísticos, bares musicales, hostales... Es un plan que normalmente se hacía a espaldas de los ciudadanos (como el de 2005), e Itziar González hizo que el nuevo pla d'usos se hiciera públicamente; informando a todo el mundo. La Avv l'òstia y la plataforma hicimos aportaciones (las puedes consultar en la asociación) que tenían dos objetivos: 1. defender al vecino, sobre todo a aquellos con menos nivel adquisitivo. 2. potenciar el comercio de barrio.
Como siempre, la presión de los poderes económicos pesa más; así que lo que propone el Ayuntamiento está al servicio de la industria del turismo. En La Barceloneta, en el “núcleo histórico”, se pueden seguir concediendo licencias, abriendo locales de los negocios que existen ahora mismo (restaurantes, bares, supermercados, apartamentos turísticos -estos con condiciones-...). Pero lo más grave es que, el Ayuntamiento dice que algunas zonas de Ciutat Vella están saturadas y otras no. Una de las zonas en las que se pueden abrir todos los negocios que se den de baja en otras zonas del distrito o que se abran nuevas es el frente marítimo (hasta más allá de las torres Mapfre), la zona del parque de la Catalana de Gas y la Ronda Litoral, y el Paseo Joan de Borbó. Es decir, La Barceloneta estará rodeada. Pero ni siquiera podrá convertirse en “una aldea de irreductibles galos”, porque, una cosa está clara, si se fomenta que el barrio sea un parque temático para turistas, los precios de la cesta de la compra y de las viviendas seguirán subiendo. Pero no sólo eso, sino que aparecerán más apartamentos turísticos, legales o ilegales, y se seguirán perdiendo viviendas. Además, se propone que se junten los apartamentos turísticos en un solo edificio, lo cual abre la puerta a que si hay un vecino con renta antigua, y cinco apartamentos turísticos en un solo edificio, el propietario haga todo lo posible por echar al que paga menos.
El Pla d'Usos es de esos temas que a los vecinos nos parecen muy alejados de nuestro día a día en el barrio, pero que influye en cómo cambiará nuestro barrio en los próximos años. Por eso es importante saber qué queremos proponer los vecinos y qué dice el Ayuntamiento. La Avv l'òstia y la plataforma hemos presentado alegaciones al Pla junto con otras entidades sociales de Ciutat Vella, que también podéis consultar o en internet o en Pescadors 49.
La dimisión de la regidora también es un tema importante a tratar en este diario. Queremos expresar nuestro apoyo y felicitar en lo personal a Itziar González por su honradez y honestidad al renunciar al cargo como Regidora, aunque lamentamos profundamente su decisión que afecta negativamente a la Barceloneta.
Itziar intentó acercar la administración al ciudadano a través de su proximidad con todas las entidades del barrio, pero ha optado por presentar su dimisión al no contar con el apoyo del consistorio para cumplir sus promesas con los ciudadanos, quedando sobre la mesa muchos problemas de nuestro barrio sin solucionar, entre ellos el “Plan de los ascensores”. De hecho, inmediatamente a su renuncia se ha dado luz verde a proyectos que ella tenía en cuarentena (el hotl del Raval Sud). En todo caso, Itziar era regidora por el PSC y, por eso, creemos que su sucesor Carles Martí ha de continuar la línea de Itziar y las promesas que ella había hecho, para el plan, luchar contra el mobbing, y dar una sede social a todas las entidades que la necesitan. Y esperamos que ahora, simplemente como ciudadana, podamos contar con su apoyo por una Barceloneta más cercana y habitable para todos los que vivimos en ella.
Queremos felicitar al Coro de la Sirena por celebrar su cumpleaos por todo lo alto, como se merecía, e invitar a todos los vecinos a participar de la fiesta. Esperamos que todo el mundo disfrute de los coros igual que la gente que participó en los actos del sábado 1.
También damos nuestro apoyo a los portuarios que están luchando contra una implantación neoliberal de la ley de puertos.
Este mes empezaremos una campaña para exigir la EXPROPIACIÓN del siglo XX, edificio que sus propietarios no sólo han abandonado, sino que no han hecho ni una sola obra de mantenimiento. El día 29 será el primer acto. Ya os informaremos.
La avv l'òstia abre todos los martes y jueves de 18 a 20. Podéis pasar a consultar, proponer cosas, haceros socios ;), exponer vuestros problemas... Y participar en la asamblea los martes a las 20. C/Pescadors 49.
labarcelonetaambelaiguaalcoll.
facebook: La Barcelonta, una repla virtual
La situación en la cual la actual propuesta municial de Pla d'Usos deja a La Barceloneta no es nada alentadora. La zonificación divide el barrio administrativo en tres: el Port Vell controlado por la APB; el frente marítimo, la zona de la Ronda litoral y el Parque de la Catalana de Gas; y el núcleo histórico.
En el caso del Port Vell es de suponer que el puerto continuará una política de explotación neoliberal del espacio público, que, como hasta ahora, lejos de convertir el suelo portuario urbano en un espacio ciudadano, se seguirá orientando a la explotación turística. El terreno perteneciente a la ZE-1 (frente marítimo, Passeig Joan de Borbó, Ronda y Catalana de Gas) se perfila como la culminación de un asedio. Esta zona es susceptible de absorver los establecimientos (bares, restaurantes, hoteles...) que se den de baja en otras zonas del distrito, como las nuevas licencias que se concedan para estabecimientos “molestos”.
La apertura de Barcelona al mar parece pasar por una toma del espacio por parte de la industria del turismo. Pero el cerco no es una acción aislada en el intento de convertir la Barceloneta en un barrio turístico. No podemos olvidar la inauguración del Hotel Vela en octubre (el puesto de mandos), o la zona de las torres Mapfre (la torre de control) como espacio de ocio nocturno frecuentado básicamente por turistas.
La calificación que se le da al núcleo histórico del barrio dista mucho de protegerlo. El interior del barrio no asumirá muchos establecimientos nuevos diferentes a los ya existentes. Es decir, sí que se concederán licencias para abrir más restaurantes, bares, o apartamentos turísticos. Estos últimos, lo harán con condicionantes. Pero la pregunta es de qué manera podrá soportar un barrio con un índice alto de población con poco nivel adquisitivo la presión que la industria del turismo ejercerá sobre él cuando lo tenga rodeado, y cómo se evitará que, habiéndolo consolidado como polo de atracción turística, no proliferen los apartamentos turísticos. La propuesta que el Pla d'Usos hace sobre los apartamentos turísticos resulta, como mínimo, alarmante para todo el Distrito. Se plantea que todos los apartamentos se agrupen, en el margen de seis años, en un sólo edificio; es decir, que no convivan apartamentos turísticos -negocios- y viviendas. Sin embargo, esta medida abre la puerta a nuevos casos de mobbing, y, sobre todo, no soluciona el gran problema de la pérdida de viviendas, residencias.
Signatura online del Manifest a la Barceloneta ens neguem a ser un barri turístic