No hay crisis ni pensionista que valga para el Club Natació Barceloneta. Al menos eso piensan unos 200 jubilados que han visto como los gestores de esta instalación municipal han decidido encarecer su abono mensual un 75%.
Hasta ahora, los titulares de la tarjeta rosa pagaban 16 euros al año y podían acceder al club cualquier día y a cualquier hora. En 2009 no será así. Según ha informado el club por carta a sus abonados, este abono pasará a costar 28 euros. Seguirá habiendo uno por 16,40 euros, pero sólo dará derecho a entrar a las instalaciones los martes y jueves.
Manel Crespo, de 70 años, es uno de los afectados. "Es intolerable", afirma. Él mismo acudió al último pleno de Ciutat Vella para quejarse al presidente del distrito, el primer teniente de alcalde, Carles Martí. "Hablaré con ellos", le respondió tras el pleno Martí, que minutos antes había negado el incremento del abono al PP, que llevó el asunto al orden del día. "No sé a quién se refiere con ellos", explica a ADN Manel, representante comercial jubilado que dice sentirse "como en casa" en el Barceloneta, donde acude todas las semanas con su mujer y los nietos. "Hago piscina, leo los periódicos y juego al parchís", explica Manel, que considera que a los jubilados han de mantenerles "los privilegios". "A nosotros nos falta poco para marcharnos de este mundo y hemos trabajado muchos años", argumenta. Él y su mujer viven con los 528 euros al mes de la pensión. "Yo no puedo contribuir en más", se lamenta.
Desde el Barceloneta se asegura que los abonos de jubilados están "muy por debajo de los precios de mercado" y que esa tarifa "hacía mucho que se tenía que actualizar".
Otros clubes municipales del distrito, como el Frontó Colomy Can Ricart, sólo han aplicado el IPC a los abonos para jubilados. Cuestan 19,35 euros.
Por un precio similar, los socios más mayores del Barceloneta sólo podrán ir dos días. Para Manel, es como "un castigo".
Publicat en el diari ADN